
Barcelona.- El presidente de la Fundación Orfeó Català-Palau de la Música, Félix Millet, ha presentado hoy su dimisión, cuatro días después de que la policía entrara en el Palau para recoger documentación sobre la investigación de un supuesto desvío de fondos de 2,29 millones.
Desde el pasado día 23, cuando los Mossos d'Esquadra registraron durante más de nueve horas el Palau de la Música Catalana y se llevaron trece cajas y una bolsa con material y documentos que podrían probar ese supuesto desvío de fondos, todas las miradas se habían centrado en su presidente.
Finalmente, la junta directiva del Orfeó Català ha acordado la "suspensión temporal" de Félix Millet en el ejercicio de sus funciones de presidente de la Fundación Orfeó Català-Palau de la Música y vicepresidente del Patronato del Consorcio del Palau, "hasta que no se aclare la situación actual".
La propia junta ha decidido que ejerza sus funciones la hasta ahora vicepresidenta primera del Orfeó Català, Mariona Carulla i Font.
En una carta abierta dirigida a los miembros de la junta, Millet justifica su decisión porque "las entidades que tengo el honor de presidir no pueden ver dañada su reputación y su imagen" y por ello ha decidido poner su cargo de presidente a disposición de los órganos de gobierno del Orfeó Català, de la Fundación y del Consorcio.
El registro judicial que se produjo el pasado jueves en la sede del Palau de la Música y las informaciones difundidas posteriormente por los medios de comunicación han generado, según Millet, "un estado de gran confusión en las instituciones y en la opinión pública catalana, por lo que he decidido convocar, con carácter de urgencia, los órganos de gobierno del Orfeó, de la Fundación del Palau y de su Consorcio".
Millet asegura en su carta que "hasta el momento no me ha sido notificada ninguna resolución judicial en que se indique qué hechos se nos atribuyen a mí o a otros directivos" y critica que "los medios de comunicación aluden con insistencia a la interposición de una querella por parte del Ministerio Fiscal, y a la incoación de un proceso penal que se encuentra bajo secreto sumarial".
Opina Millet que "si esto es cierto, lamento que ese secreto sumarial impida que yo sepa qué es lo que se me imputa y, en cambio, sea compatible con la filtración de datos a los medios de comunicación, porque los medios explican con todo detalle hechos graves hechos que yo habría cometido".
El dimisionario presidente manifiesta que "el principio rector de mi gestión al frente del Palau de la Música durante estos últimos treinta años ha sido en todo momento la lealtad de los valores fundacionales de la institución", si bien admite que "en el servicio a esos valores, no puedo descartar haber cometido algún error, por el que pido disculpas de antemano".
Millet denuncia "el perjuicio irreparable que, mediante ilícitas filtraciones a los medios de comunicación, ya se ha causado a mí, a mis colaboradores y, sobre todo, a entidades que constituyen verdaderos símbolos de nuestro país".
FUENTE: http://www.soitu.es
EL LIBRO DE CAJA Y EL PATRONATO DE LA MÚSICA DE BARCELONA.
ResponderEliminarRafael del Barco Carreras
4-08-09. En mis tiempos de contable era el más importante de los cinco libros contables. Había empresarios que de hecho solo llevaban ése. Y sin duda en la banca el empleado más controlado, el CAJERO, ¡aviados los bancos si no hubieran controlado a sus cajeros! Pero por lo visto, vieja ya la época de los ordenadores, existen instituciones donde el billetaje, la entrada y salida de dinero en metálico, no tiene un claro responsable… ¿o no se desprende así de las informaciones de estos días sobre el PALACIO DE LA MÚSICA?
De las varias censuras de sus cuentas, Sindicatura de Cuentas o Hacienda, se deduce que se pagan millones sin justificación, o sea, el cajero o contable se ha llevado a su casa un dinero que ha entrado y nadie le ha reclamado, o lo ha entregado a alguien que por Poder Moral le ha ordenado que no especifique el destinatario ni el concepto de pago. Y puede ser que ya ni reclamara lo que salido del banco no entraba en caja.
Antes, el empresario robado, o amenazaba al cajero hasta conseguir lo máximo posible de lo sustraido, o denunciaba y la policía se encargaba del resto (en tiempos de Franco se encargaba demasiado). El cajero cantaba que jugaba y amantes… o a la primera bofetada del energúmeno comisario se sabía que el dinero se lo habría llevado el socio o la mujer de su jefe, y que de siempre nunca se especificaba el concepto en el libro de caja, solucionando el requisito el contable (un especialista externo) que llevaba la “contabilidad oficial”. Descubrirse la doble contabilidad, en Barcelona generalizada, frenó infinidad de denuncias. El “si me denuncia, yo canto”.
Moraleja, si de la CAJA desaparece un duro… antes de entrar en comisaría se sabe quien se lo ha llevado… y si no se detiene a nadie… ¡Los dueños sabrán porqué!... pero el Patronato no tiene dueño, nadie puede pastelear, se ha de cumplir la Ley… y detener al ladrón… de lo contrario a la corrupción del descontrol y robo, se añade la GENERAL DEL FUNCIONARIADO OFICIAL con ese extraño Poder que por encima de la Ley decide a quien y porqué se detiene, a unos sí y a otros no.
Pero en este caso caben otras consideraciones. Hace siete años que se sabía… los rumores internos… los negocios del presidente ejecutivo, asociado incluso con otros ejecutivos… y sobre todo SUBVENCIONES… el nudo gordiano. Si los divos y divas cobran en negro, o existen gastos injustificables, las subvenciones deben crear pactos que conlleven IMPUNIDAD… impunidad que se rompe no a tenor del estricto cumplimiento de la LEY… sino cuando por Política en el reparto del PODER LOCAL interese… más CORRUPCIÓN.
Gracias Rafael por tus comentarios, pero no olvidemos que de momento, se está hablando de supuestos delitos y hemos de respetar la presunción de inocencia.
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